Hace tiempo que ninguna escribía acá.
Las cosas de aquí hace un rato ya, han dado muchos giros.
Algunas vueltas necesarias, buenas y otras no tanto.
Entre esas cosas, nosotras nos separamos, no como compañeras (creemos) pero sí como amantes.
Te preguntarás si algún día llegas a leer esto, por qué es tan público lo que voy a comenzar por escribir. Pero creo que este blog es un pequeño refugio sin tiempo, se quedo detenido en aquella última publicación, en cada uno de esos comentarios que aparecieron en estas entradas.
Deberíamos matarlo, pero es tuyo, así que el asesinato debe ser tuyo, no mío.
Creo que aquello que más me ha molestado de estos 7 meses? 8? ya ni tengo ganas de calcularlo, es que aún no estoy segura de las razones de por qué terminamos.
A veces pienso que la culpa fue tuya, la mayoría de las veces la culpa la tuve yo. Y en mis ratos de cordura ambas fuimos las del problema.
Ultimamente, después de estos meses de mierda, de este último año de mierda que me ha tocado observar, pienso que en verdad, me sentí profundamente atada a ti, y no sólo en el buen sentido del amor y esas cosas mamonas que nos sentimos. Atada, tan ligada que tú no dabas pisada sin mi permiso, ni yo podía avansar si tú no estabas aprendiendo lo mismo que yo.
La compenetración se nos tergiversó bastante, Tama.
No sabes cómo me duele pensar que las cosas pudieron ser mejor. Que el final de esa historia que hicimos podría haber sido más dulce o habernos dejado con la esperanza de algo más.
Pero no podía ser así. Te amo, te lo repetí hasta el cansancio, pero mientras siguiera así de atada a ti, mi libertad que tanto me cuesta entender, nunca iba a estar completa.
Y no quiero hablar de hacer que transiten mujeres por mi vida. Hablo del espacio de cada una de nosotras. Yo necesitaba mi espacio, necesitaba respirar, necesitaba dormir sin que nadie me abrazara muchas veces, necesitaba quedarme callada durante semanas sin que nadie quisiera interrumpir en mi "santuario interior" y eso, nunca me lo habrías dejado pasar. Y yo, probablemente tampoco te lo dejé pasar a ti.
Por eso debíamos terminar. El amor nunca tuvo que ver. Ni siquiera la monotonía, que nos encargábamos de cambiar cada vez que notábamos de su aburrimiento. Nop, las cosas siempre fueron por otro lado. Nos conocemos al revés y al derecho, pero no es lo mismo que entenderse. Mi mujer de fuego, luchando por no morir ahogada en la tierra, o tratando de quemarme para poder notarte. Nunca fluimos igual.
Me duele ver si, que todo esto pasó por nociones de la vida. Creo que tú crees mucho más fervientemente en las relaciones humanas de lo que yo puedo creer. Yo creo en energías, en la invisibilidad de las cosas, en el desasirse de la vida. Tú, pasional, te aferras a morir a todos nosotros, que te amamos.
Yo no quiero aferrarme, prefiero morirme a verme cohartada. A necesitar, a estar y estar en lo mismo.
La teoría que inventé, para terminar con este desgaste innecesario al que me estoy sometiendo, pasa por mi necesidad de sentirme libre. Aún no estoy segura si el precio de saberte enamorada de tantas otras cosas y personas en la vida es justo para mi cuota de racionalidad. No sé si después de estos tres años, o cuatro, estoy dispuesta a verte crecer lejos mío. Pero para poder crecer yo lejos tuyo tengo que transar.
Ahora, Tamita, las cosas se irán lento por las ramas. Nos quedamos en un stand by, cuando necesites verme, voy a aparecer, como una ráfaga de viento, así breve y pasajera, pero no te mientas pensando que me necesitas cada semana en tu casa, o que necesitas contarme las cosas de tu vida. Recurre a internet, a los mails, a otras cosas, porque lo que yo ahora necesito, con urgencia, es aprender a estar sola, volver a aprender todas esas cosas que dejé a medias mientras empezamos nuestra relación.
Ten tu espacio, y yo tendré el mío.
Ahora bien, esta canción se me había olvidado que existía. De hecho, cuando la oí alguna vez hace muuuucho tiempo pensaba que era una canción muy rara, porque habían detalles que no me cuadraban. Ahora que la escucho encontré que me queda a la perfección. Espero encontrar en uno o dos meses más otra canción que me cuadre mejor, y que tenga menos "tú" o "te" o cosas potencialmente dirigidas a ti, o a alguien más.
Besos.
Desde que te perdí
A Albert Plá
Las cosas no andaban bien, nada me salía,
mi vida era un túnel sin salida, pero...
Desde que te perdí se están enamorando todas de mí
y hasta algunas me quieren convencer
que con ellas podría ser feliz.
Desde que te perdí las puertas
se me abren de par en par,
se me abrió hasta la puerta de Alcalá
y yo aprovecho cada oportunidad.
Desde que te perdí nunca tuve tal libertad
desde que te perdí no me importa nada de ná...
Desde que te perdí la vida me sonríe sin cesar, Letra de Desde Que Te Perdí - Kevin Johansen - Sitio de letras.com
tengo trabajo y mucha estabilidad
y hasta he trepado en la escala social.
De ágape en ágape,
princesas me sonríen de cuando en vez,
me dicen el Hugh Hefner Aragonés,
seguro que no sabes ni quién es...
Desde que te perdí hago lo que me da la gana
Desde que te perdí ya no tengo ganas de nada...
Desde que te perdí tomamos unas cañas por ahí,
me dices que no es lo mismo ya sin mí,
que ahora también eres mucho más feliz...
Desde que te perdí, desde que me perdiste
desde que me perdí, desde que te perdiste...
miércoles, mayo 05, 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
